Prevención de Úlceras por Presión

25 marzo, 2019 en Enfermería, Novedades
  • Concientizar y educar:

Al personal de salud y familia para detectar cualquier alteración de la integración de la piel, valora y registra.

  • Control de la Humedad:

Cambio frecuente de  pañal, sábana y ropa cuando está, esté sucia o mojada por orina o heces.

  • Vigilar zonas con dispositivos:

El uso de sondas, catéteres y los medios utilizados para la fijación pueden producir fricción en la piel adyacente.

  • Hidratación de la piel:

Los ácidos grasos hiperoxigenados ayudan a la hidratación de la piel asi como favorecen la circulación capilar.

  • Aporte hídrico:

Indispensable para la prevención de UPP ya que la piel hidratada tiene menos riesgo de lesionarse.

  • Movilización:

Se realizará cada 2 horas conforme a las manecillas del reloj y por la noche cada 4 horas.

  • Reducir fricción y cizallamiento:

Mantener la ropa de cama limpia, seca y sin arrugas.

  • Protección de la piel:

Con productos de barrera como: películas de poliuretano, óxido de zinc, apósitos hidrocoloides, etc.

  • Soporte nutricional:

Favorece la cicatrización de las úlceras, evita su aparición y disminuye la frecuencia de infecciones.

  • Limpieza y curación:

Desbridamiento de manera correcta para minimizar riesgo de infección.

Autora: Lic. Liz Cristaldo – Coordinadora de la Carrera de Enfermería

El Desgarro Muscular

25 marzo, 2019 en Fisioterapia y Kinesiología, Novedades

¿Qué es el desgarro muscular o rotura de fibras musculares?

Las roturas de fibras musculares, también conocida como desgarro muscular, es una lesión del músculo en donde las fibras que componen el músculo se rompen. El desgarro muscular provoca un dolor muy intenso que obliga a la persona que lo padece a suspender la actividad que realiza, ya que al contraer el músculo se pone en tensión el área lesionada.  Cuando se produce una rotura de fibras o rotura fibrilar, siempre viene precedida de un dolor agudo concreto y localizable. Las personas que las sufren en ocasiones describen estos dolores como si hubieran recibido una “pedrada”, sobre todo cuando son ocasionados en la parte posterior de la pierna o «pantorrilla», concretamente en el músculo gemelo o gastrocnemio, de ahí que a la rotura de fibras del gemelo se le denomine “síndrome de la pedrada”.

¿Por qué se produce el desgarro muscular o rotura fibrilar?

El desgarro muscular o rotura de fibras de un músculo es una lesión que puede producirse de 3 maneras:

De una manera directa, como consecuencia de una contusión o golpe. Evidentemente un golpe directo a un músculo provoca el rompimiento de sus fibras, pudiendo catalogarlo como desgarro muscular.

Una segunda forma directa, en la que el músculo es estirado más allá de la capacidad que tiene el mismo naturalmente para estirarse.

De una manera indirecta, como consecuencia de una elongación brusca del músculo generalmente producida por una contracción rápida y fuerte del mismo. Esta es la forma más común en la que suele producirse el desgarro muscular o rotura de fibras musculares.

¿En cuánto tiempo se me puede curar un desgarro muscular o rotura fibrilar?

El tiempo de recuperación de una lesión muscular de estas características varía considerablemente dependiendo de varios factores: el tipo y tamaño del desgarro muscular, el tratamiento recibido y aspectos propios de la persona que lo padece (estado de salud, peso, edad, sexo, etc.).

En términos generales, asumiendo que se realiza un proceso de rehabilitación adecuado y que los plazos dados pueden ser distintos dependiendo de las características de cada individuo, los desgarros musculares tienen estos tiempos aproximados de curación:

Grado 1 o leve: ocho a diez días

Grado 2 o moderado: de tres a cuatro semanas

Grado 3 o grave: de uno a tres meses

Autor: Lic. Victor Delvalle – Coordinador de la carrera de Kinesiología y Fisioterapia

Nutrición en el embarazo

22 marzo, 2019 en Carreras, Nutrición

Qué tipo de alimentación debe llevar una mujer embarazada?

Una dieta bien equilibrada ha de contener algo de todos los grupos básicos de alimentos: productos lácteos; frutas, vegetales, pescado, carne, huevos, grasas e hidratos de carbono. La mujer embarazada necesita comer algo de todos estos grupos de alimentos cada día para obtener las cantidades necesarias de energía. Aproximadamente, su dieta se debe componer de la siguiente manera, de forma ideal:

  • Un 10% de las calorías debe provenir de las proteínas. Éstas se encuentran principalmente en la carne, el pescado, los huevos, los productos lácteos y las legumbres.
  • Un 35% de las calorías debe provenir de las grasas. Se encuentran principalmente en la mantequilla, el aceite, la margarina, los productos lácteos y los frutos secos.
  • Un 55% de las calorías debe provenir de los hidratos de carbono. Se encuentran en el pan, la pasta, las patatas, el arroz, el maíz y otros cereales.

Ácido fólico

Durante los tres primeros meses del embarazo (y preferiblemente antes de quedarse embarazada), la mujer necesita ácido fólico. El ácido fólico pertenece al grupo de vitaminas B, y también se conoce como vitamina B9.

  • Es importante durante el embarazo, para la formación del sistema nervioso del bebé.
  • El ácido fólico puede ayudar a prevenir defectos de la columna vertebral, como la espina bífida, y otras malformaciones congénitas como el paladar abierto o el labio leporino.
  • Son buenas fuentes naturales de ácido fólico: la cebada, la fruta, las verduras verdes, el zumo de naranja, las lentejas, los guisantes y el arroz.
  • Se recomienda que toda mujer embarazada tome diariamente 0,5 mg de suplemento de ácido fólico cada día, durante dos meses antes de la concepción y tres meses durante el embarazo.
  • Si una mujer ha dado previamente a luz un hijo con un defecto en la columna vertebral, la dosis del suplemento ha de ser mayor: 5mg. por día. Debe hablar de este asunto con su médico de familia.

Hierro

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer necesita más hierro del que produce normalmente, pues precisa de mayor cantidad de sangre para transportar nutrientes a su hijo por medio de la placenta, y porque buena parte de ellos son utilizados por el propio hijo en su desarrollo.

  • Se tiene que tener en cuenta que el hierro se absorbe más fácilmente si se toma junto con vitamina C, como suplemento o en forma de cítricos enteros o zumo de tales. El te y el café pueden interferir con la absorción de hierro por el intestino.
  • A menudo se recomienda que todas las mujeres embarazadas tomen un suplemento de hierro cada día desde la vigésima semana del embarazo. Esto no es necesario si una mujer toma una buena alimentación, y un análisis de sangre rutinario muestra que no está anémica.
  • Los suplementos de hierro pueden causar estreñimiento y no son inocuos cuando no son necesarios.

Cinc y calcio

Los minerales cinc y calcio también son necesarios para el desarrollo del embrión. Sin embargo, normalmente se pueden obtener cinc y calcio suficientes siguiendo una dieta variada.

¿Qué otras vitaminas y minerales son esenciales durante el embarazo? ¿Qué comidas se deben evitar durante el embarazo?

Es importante evitar el exceso de vitamina A durante el embarazo, ya que puede causar daños en el embrión. Las comidas que contienen grandes cantidades de vitamina A se pueden tomar sólo de vez en cuando.

¿Cómo evitar el estreñimiento?

El estreñimiento durante el embarazo puede deberse a cambios hormonales que causan un menor movimiento de los intestinos, la dificultad en la movilidad intestinal causada por la presencia dentro del abdomen del futuro bebé y los tratamientos con hierro que en ocasiones se deben prescribir.

  • Para evitar el estreñimiento, tome alimentos muy ricos en fibra como frutas (kiwis, ciruelas, etc.), verduras, pan o cereales integrales.
  • Beber dos o tres litros de agua al día también ayudará a prevenir el estreñimiento al mantener las heces hidratadas.
  • El ejercicio regular también ayudará al movimiento intestinal. Nadar o andar con paso enérgico (sin que se llegue a forzar la marcha) durante veinte o treinta minutos dos o tres veces por semana es un buen nivel de ejercicio.

¿Cuánto peso debe ganar una mujer durante el embarazo?

Se considera normal haber ganado de 10 a 12 kilos al final del embarazo.

Por razones prácticas, el embarazo se divide en tres periodos:

No es necesario obsesionarse con el peso durante el embarazo.

No obstante, probablemente es mejor evitar un aumento excesivo de peso, ya que muchas mujeres querrán volver a la misma talla de ropa pocos meses después del parto, además de que la obesidad materna si se hace muy intensa, puede llegar causar complicaciones en el parto.

  • Primer periodo: va desde la semana de gestación 0 a la 12, cuando es normal ganar de 1 a 2 kg.
  • Segundo periodo: va desde la semana 12 hasta la 28, en el que es normal ganar de 300 a 400 gramos por semana.
  • Tercer periodo: va desde la semana 28 a la 40; en este periodo es normal ganar de 1 a 3 kg al mes.

¿De dónde provienen los kilos de más?

  • Peso del recién nacido: 3,5 kg
  • Incremento peso del útero: 1kg
  • Placenta: 0,5 kg
  • Líquido amniótico: 1kg
  • Incremento peso de los pechos: 0,5 kg
  • Incremento de sangre materna: 1,5 kg
  • Incremento del contenido graso materno: 2 kg
  • Incremento del contenido de agua en la madre: 2 kg
  • Total: 12 kg.

Por la Lic. Andrea López Llerandi 
Coordinadora de la Carrera de Nutrición