La fascia es una estructura de tejido conectivo muy resistente que se extiende por todo el cuerpo como una red tridimensional. Da soporte, protección y forma al organismo.

Las fascias hacen posible los pequeños movimientos fisiológicos, como el latido del corazón y también movimientos más visibles como la expansión de los pulmones al respirar.

Fascia muscular: A su vez, se puede subdividir en fascia muscular superficial, luego está la fascia muscular profunda o aponeurosis de contención y, por último, fascia o aponeurosis de inserción. La superficial es una membrana conjuntiva que envuelve el músculo separándolo de los músculos vecinos y los separa en grupos funcionales evitando que se rocen y favoreciendo su movilidad. La profunda envuelve a la vez todos los músculos de los distintos grupos musculares de segmentos constituyendo los diferentes compartimentos o septos en una extremidad. Las aponeurosis de inserción son verdaderamente tendones de inserción en músculos planos y anchos.

La fascia es un sustrato biológico que cruza varias disciplinas científicas y terapéuticas tanto en las modalidades convencionales como en las complementarias-alternativas. En estas últimas es el terreno de trabajo para la inducción miofascial  y para todas aquellas terapias manuales cuyo órgano diana es el tejido conjuntivo.