RECURSOS HUMANOS
Dr. Eduardo Chavarri
Director de la Escuela de Posgrado de la UNIDA

Una economía basada en información es difícil de describir y más difícil aún de visualizar. El objetivo continuo es desarrollar, utilizar y apalancar cons­tante y conscientemente, el conocimiento dentro de la compañía.

Los avances en compu­tación y telecomunica­ciones, han hecho posi­ble que una compañía se organice como un “show participativo” de televi­sión (talk show).

Los empleados desde cualquier parte del mun­do pueden influir directa­mente sobre los proyectos que se llevan a cabo en otro lado del mundo.

Las “sedes principales” de los modelos de nego­cios pasados están siendo reemplazadas por una red de información que atra­viesa toda la empresa.

El desafío clave para los negocios eficientes de hoy, es crear un ambiente en el que, por ejemplo, un ingeniero alemán sea ca­paz de dejarlo todo, tomar un avión a Australia, para ayudar a que la sucursal local de su empresa logre cerrar un contrato impor­tante.

Cuando se cuenta con este tipo de apalanca­miento de experiencia e información, se puede crear una tremenda ven­taja competitiva.

La clave es desarrollar una serie de ventajas competitivas, para des­pués colocar a las perso­nas claves tan cerca de los acontecimientos, como sea posible – cerca de los clientes (en vez de poner­los a representar papeles políticos en alguna sucur­sal corporativa). Mientras estas personas vitales para la empresa se en­cuentran en otro sitio, el resto de la empresa puede contactarlos fácilmente mediante la red de infor­mación.

El conocimiento es el ac­tivo más importante de la empresa. La gerencia y la trasmisión de ese conoci­miento han jugado un rol corporativo vital durante los años 90.

Las redes electrónicas se han convertido en una herramienta necesaria para apoyar las prácticas y cultura de la organiza­ción.

CREATIVOS

McKinsey & Co, conoci­da empresa consultora, generalmente funciona enviando un equipo de personas creativas e in­geniosas a manejar cada proyecto.

A esto lo han llamado la estrategia: “somos más listos que los otros y eso es suficiente para man­tener nuestra ventaja”.

A medida que los clien­tes y competidores han aprendido a hacer lo mismo, McKinsey ha co­menzado a apalancar su inmensa base de cono­cimiento y experiencia acumulada, generando un centro dinámico de ideas brillantes y entu­siastas que se pueden aplicar a lo largo de las situaciones de negocios más diversas.

Carlo Benedetti, CEO de Olivetti dice: “No pode­mos compartir con paí­ses como china en tér­minos de costo de mano de obra lo que tenemos que apalancar es nuestro conocimiento (know-how)”.

Fuente Original