robotica

Vivimos una transición entre la era industrial en la que hubo que hacer todo, sobre todo después de haber guerras y no haber de nada, a un postmodernismo en que además de tener de todo, tenemos todas las infraestructuras, y medios.

No necesitamos el concepto de mano de obra de la era industrial y postindustrial, puesto que ya está todo hecho, y ahora lo hacen todo máquinas sofisticadas, informatizadas y robotizadas.

La imagen del sudor asociada al trabajo ha dejado de existir, Nuestros trabajos son sedentarios, sencillos físicamente hablando, y cada vez sobramos más gente para la mano de obra que unas cuantas máquinas pueden hacer.

Seguimos barajando los mismos términos de cola del paro, para colocarnos en empleos que ahora son obsoletos y en donde sobramos gente para obtener una producción superior y de más calidad que la que producíamos hace treinta años.

En el siglo XXI nadie debe de pasar hambre, y todo el mundo debe tener derecho al mínimo confort, proveniente de una sociedad robotizada que permite obtener todos aquellos productos industriales con el mínimo esfuerzo humano.

Para ello la solución debe estar en sí misma en una revolución del sistema financiero mundial.