El Valor de Emprender, una Fuerza que Reconstruye al Paraguay

El emprendedor no se forma en un día, ni su existencia se celebra en una sola jornada. Sin embargo, gracias a la visión de nuestros legisladores, en Paraguay contamos con una fecha que lo conmemora oficialmente: el Día del Emprendedor Paraguayo.

En una analogía podemos vincular este día con profundas raíces de nuestra historia. Remontémonos al 11 de noviembre de 1859, cuando Paraguay, a través de la mediación de Francisco Solano López, colaboró en poner fin al conflicto entre Buenos Aires y la Confederación Argentina con la firma del Pacto de San José de Flores. Esa mediación es un símbolo: la paz como escenario para construir, crear, progresar. Hoy, ese acto diplomático puede enseñarnos que cuando se abre espacio para la colaboración, la iniciativa y la visión de futuro, se sientan las bases para emprender, innovar, crear valor. En este día del emprendedor, reconocemos que emprender al igual que mediar por la paz requiere esfuerzo, visión, apertura, voluntad de servir. Estas son las raíces que nutren el camino del emprendimiento paraguayo.

El emprendedor paraguayo encarna la resiliencia de un pueblo que, aun frente a las adversidades y desigualdades, se levanta muy temprano cada mañana decidido a generar oportunidades. Algunos lo hacen desde sus conocimientos técnicos y académicos; otros, desde la sabiduría heredada de generaciones anteriores. Todos comparten la certeza de que el futuro no se espera, se construye.

Esa capacidad de actuar, de crear valor incluso en la escasez, es una de las mayores fortalezas de nuestra nación. Un pueblo que ha sabido reconstruirse muchas veces, y que sigue haciéndolo hoy a través del emprendedurismo.

En nuestros tiempos, el emprender dejó de ser una competencia complementaria para convertirse en una competencia esencial para la vida. Hoy, ser emprendedor trasciende profesiones y oficios: es una actitud ante el mundo. Es quien transforma sus saberes en productos de valor, quien convierte sus ideas en soluciones y quien, con sus manos, moldea futuro para otros.

Por eso, incluir el espíritu emprendedor en la educación no es una opción, sino una prioridad nacional. Porque el emprendedurismo no espera, construye incluso cuando no hay nada, aporta desde lo pequeño y genera las bases de las grandes economías.

Después de muchos años acompañando procesos de desarrollo emprendedor, reconozco que ser protagonista de un emprendimiento requiere enorme valor, entrega y conocimiento. No es un camino sencillo, pero sí profundamente transformador… aún me sigo me preparando.

En noviembre, celebrar y honrar la vida de cada mujer, varón, joven y niño emprendedor, que con creatividad, esfuerzo y con infinita esperanza teje el futuro de un Paraguay más fuerte, más innovador y más justo.

En sus manos y en el coraje que tienen se encuentra la verdadera fuente de progreso socio- económico y el motor que impulsa la resiliencia de todo un pueblo.

Emprender es mucho más que crear una empresa, es una forma de vivir y de construir nación.

Autor: Mag. Chris Paloma María Sol Fisch Ferreira

Coordinadora de Carrera de la Facultad de Educación a Distancia y Semipresencial

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