Los ecosistemas terrestres —como los bosques, los suelos y la diversidad de especies que los habitan— cumplen un papel fundamental en el equilibrio del planeta y en la vida humana. De ellos dependen numerosos recursos esenciales: regulan el clima, conservan la biodiversidad y proporcionan alimentos, agua y materias primas para las sociedades. Sin embargo, en las últimas décadas estos sistemas naturales se han visto cada vez más amenazados por actividades humanas que provocan deforestación, degradación del suelo y pérdida de especies.
Frente a esta realidad, surge la necesidad de comprender mejor la importancia de conservar los ambientes terrestres y de reflexionar sobre el impacto de nuestras acciones en la naturaleza. En este contexto, el presente artículo se relaciona con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15 de las Naciones Unidas, que promueve la protección, restauración y uso sostenible de los ecosistemas terrestres. A través de una mirada divulgativa, se busca explicar por qué es fundamental cuidar los bosques, combatir la desertificación y frenar la degradación de las tierras, con el fin de contribuir a una mayor conciencia sobre la responsabilidad colectiva en la protección del entorno natural.
Además, se abordará puntualmente cuál es la situación de Paraguay en relación con este objetivo. Analizar la realidad del país permite comprender que la conservación de los ecosistemas terrestres no es un tema lejano o abstracto, sino una cuestión que también nos involucra de manera directa. En este sentido, se mencionarán algunos de los programas e iniciativas vigentes orientados a la protección de los ecosistemas, que buscan promover el uso sostenible de los recursos naturales y fortalecer las acciones de conservación en el país.
La pérdida de bosques: un problema creciente
En primer lugar, podemos decir que los bosques son una parte clave de los ecosistemas terrestres, ya que ayudan a regular el clima, almacenar carbono y albergar una gran diversidad de seres vivos (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo [PNUD], s. f.). En el marco del Objetivo de Desarrollo Sostenible 15 (ODS 15), que promueve la protección y el uso sostenible de estos ecosistemas, resulta fundamental analizar su estado actual (PNUD, s. f.).
En Paraguay, estos espacios naturales se están reduciendo de manera preocupante. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, la superficie forestal pasó de 40,16% del territorio en 2015 a 36,02% en 2022 (Instituto Nacional de Estadística [INE], s. f.). Esto significa que en pocos años se ha perdido una parte importante de los bosques. Esta situación se debe, en gran medida, al avance de la actividad agropecuaria, que reemplaza áreas naturales por cultivos o pasturas (SDG Index Paraguay, s. f.; POJOAJU, 2021). En otras palabras, al reducirse los bosques, también disminuyen los beneficios que la naturaleza nos brinda, como el aire limpio o la regulación del clima (PNUD, s. f.).
Diferencias en el territorio y degradación del suelo
En segundo lugar, es importante señalar que esta problemática no ocurre de la misma manera en todo el país, lo que representa uno de los desafíos centrales del ODS 15 en Paraguay (SDG Index Paraguay, s. f.). Por ejemplo, la Región Oriental tiene una cobertura forestal mucho menor, con solo 6,62% en 2022, mientras que la Región Occidental supera el 29% (INE, s. f.). Esto muestra una gran desigualdad en la distribución de los recursos naturales.
Por otro lado, también debemos considerar la degradación del suelo, es decir, la pérdida de su capacidad para producir alimentos y sostener la vida. En Paraguay, cerca del 27% del territorio presenta algún grado de degradación (INE, s. f.). Como consecuencia, se reduce la productividad agrícola y aumentan los riesgos frente a sequías o inundaciones (POJOAJU, 2021). Dicho de forma simple, el suelo pierde calidad y se vuelve menos útil para las personas y el ambiente.
Acciones para proteger los ecosistemas
Por otra parte, y en línea con los objetivos del ODS 15, también existen esfuerzos para cuidar estos recursos naturales (PNUD, s. f.). Un dato importante es que el 58,76% de las áreas clave para la biodiversidad terrestre se encuentran dentro de zonas protegidas (INE, s. f.). Esto indica que hay intentos por conservar los espacios más importantes para la naturaleza.
Entre las principales acciones que se están desarrollando se pueden mencionar la creación de áreas naturales protegidas (PNUD, s. f.), el cuidado y uso responsable de los bosques (Paracel, s. f.) y la reforestación, es decir, la plantación de árboles en zonas afectadas (SDG Index Paraguay, s. f.).
Además, distintas instituciones del Estado, junto con organizaciones sociales e internacionales, impulsan programas para promover el uso sostenible de los recursos naturales y fortalecer las políticas ambientales (PNUD, s. f.; POJOAJU, 2021). Estas iniciativas buscan responder a los desafíos planteados por el ODS 15 y promover una relación más equilibrada entre las actividades humanas y el ambiente.
En síntesis, los ecosistemas terrestres cumplen un papel fundamental para la vida, ya que brindan recursos esenciales como aire limpio, alimentos y estabilidad climática. Sin embargo, en Paraguay enfrentan importantes desafíos, como la pérdida de bosques y la degradación del suelo, que afectan tanto al ambiente como a las personas. Estos problemas muestran la necesidad de prestar mayor atención al cuidado de la naturaleza y de comprender que sus beneficios no son infinitos.
Al mismo tiempo, existen acciones y esfuerzos que buscan revertir esta situación, en línea con los objetivos del ODS 15. Por eso, es importante que tanto las instituciones como la sociedad en su conjunto continúen trabajando en la protección y el uso responsable de los recursos naturales. Informarnos y tomar conciencia sobre este tema es un primer paso para construir un futuro más sostenible.
Autor: Abog. Lic. Hugo Alessandro Ciciolli Almada
Coordinador de Bloque de Carrera por Área del Saber
