Si estás pensando en ampliar tu formación profesional, pero aún no te has decidido. Una Maestría en Administración de Negocios puede ser la mejor alternativa, siempre que se considere la inversión en tiempo, dinero y dedicación a la misma. Estas variables nos permitirán responder de manera asertiva las siguientes interrogantes ¿Es importante?, te preguntas. ¿Qué voy a lograr con ello?

El análisis de los pros y los contras de iniciar la experiencia de estudiar una Maestría, depende de cada uno de nosotros.

No pretendemos describir los problemas, que suelen tener relación con la vida personal y varían de un estudiante a otro. Pero sí podemos enumerar las ventajas que una Maestría en Administración de Negocios puede aportar a tu vida profesional.

Aquí te presentamos 7 buenas razones para matricularte en una Maestría en Administración de Negocios:

Mayores y mejores oportunidades laborales: No se trata solamente de ganar más en tu empleo actual, sino de tener más donde elegir. Un proceso de selección es una de las experiencias más competitivas que existen. Para diferenciarte de los otros candidatos y asegurarte de que el director de recursos humanos se fije en ti, debes demostrarle que, además de conocimientos técnicos, posees destrezas de comunicación, liderazgo, trabajo en equipo, negociación… Una Maestría en Administración de Negocios es una garantía para ello.

Seguridad y liderazgo: Si ya tienes empleo y no planeas cambiar, una Maestría también puede incrementar tú competitividad, desarrollarás e incrementarás tus destrezas y habilidades y será más difícil prescindir de ti. Adquirirás visión a largo plazo. Confiarán más en vos. Si añades buenos dotes de comunicación a la mezcla, puedes acabar convirtiéndote en uno de los líderes de tu empresa.

Mejor puesto, más ingresos: En muchas empresas, especialmente aquellas de gran porte, una Maestría se tiene muy en cuenta a la hora de proponer ascensos. La expectativa de aumento salarial también es mayor. Eso sí, esta mejora económica no es instantánea, suele producirse en un plazo de entre 2 y 4 años. Y tampoco es igual para todos. Las empresas no proveen un sueldo específico para sus empleados con Maestrías. Son sus nuevas habilidades de liderazgo y resolución de problemas las que les abren puertas y les proporcionan ocasiones de promoción. Aunque el título ayuda, el talento y el esfuerzo también son parte de la fórmula.

Una buena preparación para tiempos mejores: Muchos profesionales de alto nivel (e incluso algunos recién graduados) han decidido aprovechar la crisis para mejorar su preparación. Cuando la economía se recupere y se acabe el período contractivo de la economía, habrán reciclado sus conocimientos y estarán en condiciones de asumir grandes retos profesionales.

Relanzar tú carrera: Muchos ejecutivos sienten que han tocado techo en su profesión, o simplemente descubren, con los años, que se equivocaron al enfocar su carrera. Abogados que desean convertirse en gerentes, Ingenieros que descubren que las finanzas les apasionan… Una Maestría en Administración de Negocios es una buena oportunidad para cambiar de especialidad, y abrir una nueva perspectiva.

Incrementar tú red de contactos profesionales: El valor de una maestría va mucho más allá de las aulas, la casuística y el proyecto académico. Además de todo eso, un postgrado es una oportunidad única de consolidar redes de contacto. Cuida y promueve las relaciones humanas, tus compañeros y profesores pueden ser, en el futuro, colaboradores tuyos o facilitarte importantes oportunidades de negocios.

Mejorar tú capacidad de emprender: Si tienes una buena idea de negocio pero nunca has dirigido una empresa. Aprenderás finanzas, habilidades de gestión y negociación, descubrirás cómo motivar a tus colaboradores y cómo dirigir proyectos. Esta cultura empresarial de base es clave, sobre todo.

Prof. Doctor Eduardo Chavarri Joo
Director de la Escuela de Posgrado UNIDA