Por: Dr. Eduardo Chavarri Joo
Director de la Escuela de Posgrado de la UNIDA
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Podemos afirmar que hemos avanzado hacia una nueva era, este momento en la historia humana será conocido como la era tecnológica, no está por demás reiterar que los avances científicos y tecnológicos están a la orden del día, que las potencias mundiales,compiten en cuanto a la innovación de artículos que requieren tecnología, esta responsabilidad recae en las organizaciones que producen todos estos bienes y servicios.

Estas organizaciones son conocidas como emprendimientos tecnológicos y constituyen uno de los ejes vertebradores del desarrollo del talento innovador en la sociedad moderna. Están constituidas por personas de gran talento, que sus líderes necesitan identificar, cultivar, estimular y retener.

Pero generalmente esos líderes no han recibido una formación específica sobre cómo seleccionar, liderar, cohesionar, desarrollar y fidelizar personas, así es que, con frecuencia, no disponen de profesionales de Recursos Humanos con esta cualificación en sus equipos.

Entonces podemos concluir que es vital para el fortalecimiento de las organizaciones modernas formar líderes tecnológicos, cuya característica principal será la de no tener temor a aprender y desaprender constantemente, estos líderes tienen la misión de dirigir a nativos nacidos en la era digital a pesar de que muchos de ellos nacieron y se formaron antes del advenimiento de los nuevos tiempos tecnológicos.

Una de las transformaciones más transcendentales en la nueva Sociedad de la Información es la disolución de las coordenadas espacio-temporales como único marco de actividad humana, podemos afirmar que por primera vez hemos roto las leyes de la física. Un colaborador no necesita estar físicamente junto a su líder, para producir lo que se le ha encargado. La Nube informática elimina la necesidad, que durante muchos años tuvieron líderes y colaboradores, de coincidir en el espacio y tiempo para la participación en actividades productivas.

En conclusión tenemos que aceptar que esta nueva forma en que las organizaciones modernas generan riqueza ha revolucionado a la sociedad, ha profundizado las diferencias en las mismas y a cambiado para siempre la forma en que se relacionan los líderes y los colaboradores en la búsqueda de nuevas sinergias y formas de producción más avanzadas, apoyadas en las tecnologías de la información y el cambio constante.